La moda del ‘bookface’

Después de la revolución de las selfies, los autoretratos se han ido especializando (véase mirror selfie, bed selfie, etc.) y evolucionando hacia nuevas modas. Hace unos días las redes sociales explotaron con los bookface, que consisten en conseguir integrar la portada de un libro con la cara (y el cuerpo) de alguien.

Fomentando la lectura

Es así como los empleados de la biblioteca pública de Nueva York han extendido este juego y, por ende, han dado una nueva popularidad a los libros, especialmente entre la generación digital. Cabe decir que es la librería francesa Mollat la que ha tenido un papel más importante últimamente en la difusión de esta nueva moda. Ahora se ha convertido en tendencia recomendar lecturas colgando un #Bookface en la red social Instagram siguiendo el ejemplo de los bibliófilos franceses. Podemos ver un ejemplo de bookface a continuación, en el que la joven se funde en la portada de Schuld, de Simone van der Vlugt.

bookface

Foto vía Instagram

Resultados artísticos

Es sorprendente ver como las fotos encajan a la perfección con la cara de las personas sin ser las que protagonizaron la foto de la portada del libro. Aquí, además del físico, entra la maña para que el resultado esté bien conseguido.

Inspirado en un juego similar, el #Sleeveface, el mismo concepto pero con discos, la moda del bookface ha llegado a bibliotecas de todo el mundo. Creatividad, lectura e internet se unen.

¿Qué os parece la iniciativa? ¿Alguno de vosotros ya la ha probado y quiere comentar cómo lo hizo y qué libro recomendó? Yo aun estoy buscando una portada con la que yo o alguien que conozca pueda integrarse bien para conseguir un fotón. No es fácil, ¡hay que buscar bien!

Seguimos con más temas relacionados con el arte en el próximo post, hasta entonces abrazos a todos.

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